martes, 22 de noviembre de 2011

Brasil: Asesinan a la hermana Dorothy Stang

Dos pistoleros, seis balas y un sistema perverso
acabaron con la vida de Dorothy Stang

La historia no es nueva en Brasil. Una vez más detrás de un crimen salvaje se encuentran las sombras del implacable afán de lucro y codicia de grandes hacendados, de madereras ilegales, de bandas de pistoleros contratados para sembrar el miedo y la muerte entre indígenas, campesinos, y quienquiera que los apoye.

El turno esta vez fue para Dorothy Stang, monja de 73 años, de nacionalidad estadounidense y naturalizada brasileña, miembro de la Congregación de las Religiosas de Notre Dame. Stang fue asesinada el 12 de febrero por la mañana, cuando dos pistoleros le dispararon seis tiros a quemarropa.

Cuando llegó a Brasil, Dorothy se estableció en Anapú, una pequeña localidad del estado de Pará, al norte de Brasil. Allí llegó hace 30 años para trabajar en las comunidades rurales. Desde entonces pudo fundar 22 escuelas y un centro de formación de profesores. Pero en una lucha de tres décadas, Stang fue cambiando de enfoque. De promotora de la educación pasó a ser defensora de la reforma agraria y de la preservación del Amazonas. Su mayor ambición era el Proyecto de Desarrollo Sustentable "La Esperanza", que planea repartir 130.000 hectáreas entre 600 familias campesinas.

Esta intención chocaba directamente con los intereses de terratenientes y grandes hacendados que explotan ilegalmente los recursos forestales de la Amazonia, sobre todo árboles exóticos y en extinción como caoba, cedro y jatobá, que se pagan a muy buen precio en el mercado negro.

Stang debió aprender a convivir con las constantes amenazas de muerte, al igual que varios de sus colaboradores. En el 2004 se registraron diez denuncias ante la Justicia del Estado de Pará, por amenazas de muerte contra Stang. Según el coordinador de Greenpeace en la Amazonia, Paulo Adário, "el Gobierno de Pará no tomó ninguna medida para garantizar la seguridad de la religiosa".

El estado de Pará es uno de los estados de Brasil donde se registra la mayor cantidad de conflictos a causa de la tierra y por cuestiones ambientales. Por muchos es considerado uno de los lugares más violentos del país. De las 53 muertes registradas en los 27 estados brasileños en el 2004 por conflictos rurales, 19 ocurrieron en Pará, donde, además, se encuentra la mayor cantidad de haciendas con trabajadores esclavos.

Aún está fresco el recuerdo del asesinato, en el Estado de Minas Gerais, de los cinco inspectores del Grupo Móvil del Ministerio de Trabajo que hace poco más de un año fiscalizaban haciendas en busca de trabajadores en estado de esclavitud. También ellos eran blanco de amenazas y fueron asesinados a quemarropa por pistoleros a sueldo y, al igual que en el caso de la hermana Dorothy, el principal sospechoso de haber ordenado el asesinato es un hacendado.

En el último año se registraron diez denuncias ante la Justicia del Estado de Pará, por amenazas lanzadas contra Stang. Según el coordinador de Greenpeace en la Amazonía, Paulo Adário, "el Gobierno de Pará no tomó ninguna medida para garantizar la seguridad de la religiosa".

Una vez más, el gobierno de Lula, como otros gobiernos anteriores, muestra su preocupación y su disposición a aclarar el crimen y prevenir futuros hechos de violencia. Ante otros hechos de sangre ocurridos en el pasado, una vez que pasa el ruido y la presión internacional decae todo vuelve a la "normalidad", que no es otra cosa que el retorno al miedo y la amenaza constantes.

Se podrá aclarar el crimen de Stang -y esperamos que eso suceda- se podrá encarcelar a quienes dispararon del gatillo, o a quienes fueron los autores intelectuales del crimen. Pero no estamos frente a un caso policial, la muerte de Stang, como muchas otras, sacan a luz la vigencia de un sistema basado en el lucro y la explotación, para el cual la vida humana no vale nada, y el patrimonio cultural y ambiental no son más que un estorbo. Es algo más profundo y no se soluciona con unos cuantos culpables tras las rejas sino profundizando el trabajo que otros, como la hermana Dorothy, han iniciado.

Elaborado por CLAES en base a informaciones publicadas por Argenpress ("Una vida cegada por la codicia", por Eduardo Tamayo - ALAI. "Asesinato de religiosa en Brasil, con olor a latifundio", por Nora Di Pacce - Radio Nederland) y Clarín ("Crónica de un asesinato en la selva que sacudió al gobierno de Lula", por Eleonora Gosman. Publicado en nuestro sitio únicamente con fines informativos.

Masacre en la Comunidad Kaiowá Guarani

En la madrugada del viernes (18), cerca de las 6:30 am, la comunidad Kaiowá Guarani del campamento Tekoha Guaiviry, municipio de Amambaí, Mato Grosso del Sul, fue objeto de ataques de pistoleros, unos 40 hombres fuertemente armados 
La masacre tuvo como destino al cacique Nisio Gomes, 59 años, (foto) ejecutado con tiros de calibre 12. Después de muerto, el cuerpo del cacique fue llevado por los pistoleros - una práctica vista en otras masacres cometidas contra los Kaiowá Guarani en el MS 
La información es preliminar y transmitidos por los miembros de la comunidad - en estado de shock. Debido al nerviosismo, no está claro si además de Nisio otros indios fueron asesinados. La información es preliminar y transmitidos por los miembros de la comunidad - en estado de shock. Debido al nerviosismo, no está claro si además de Nisio otros indígenas fueron asesinados. 
Los relatos dan cuenta de que los pistoleros secuestraron dos jóvenes y un niño; sin embargo, señalan también el asesinato de una mujer y un niño "Estaban enmascarados todos con chaquetas oscuras. Llegaron al campamento y pidieron a todos tirarse al suelo. Llevaban armas calibre 12 ", dijo un indígena de la comunidad que presenció el ataque y que han preservado su identidad por razones de seguridad. 
Conforme al relato del indígena, el jefe fue ejecutado con disparos en la cabeza, pecho, brazos y piernas. "Llegaron para matar a nuestro cacique", dijo. 
El hijo de Nisio trató de impedir el asesinato de su padre, según el relato del indígena, y se tiró sobre uno de los pistoleros. Lo golpearon pero él no desistió. Sólo lo pararon con un tiro de goma en el pecho. 
Al frente del hijo ejecutaron al padre. 
Cerca de diez indigenas permanecen en el campamento. El resto huyó a la selva y sólo se sabe de un hombre herido por los tiros de goma_disparados contra quien resistió y contra quien estaba tirado en el suelo por orden de los pistoleros. Este no es el primer ataque sufrido por la comunidad, compuesta por cerca de 60 Kaiowá Guarani 


La decisión des de permanecer 


Desde el día 1 de este mes, los indígenas ocupan un pedazo de tierra entre las haciendas Chimarrão, Querencia Nativa y Ouro Vrede – instaladas en Territorio indígena de ocupación tradicional de los Kaiowá. 
La acción de los pistoleros fue respaldada por cerca de una decena de camionetas – marca Hilux e S – 10 de colores negro, rojo y verde. En la parte de atrás de una de ellas fue llevado el cuerpo del cacique junto a los otros secuestrados, sin saber si están vivos o muertos. 
“El pueblo sigue en el campamento, nos vamos a morir todos aquí. No vamos a salir de nuestro tekoha (lugar físico – tierra, selva, campo, aguas, animales, plantas, remedios etc. – donde se realiza el teko, o “modo de ser”, el estado de vida Guarini), afirmó el indígena. Dijo que la comunidad quiere enterrar al cacique en la tierra por la cual luchó la vida entera. "Está muerto. No es posible que haya sobrevivido con disparos en la cabeza y por todo el cuerpo ", se lamentó 
La comunidad vive en el borde de una carretera estatal antes de la ocupación de tierra en el tekoha Kaiowá. El campamento atacado queda en la carretera entre los municipios de Ponta Pora y Amambaí, cerca de la frontera entre Brasil y Paraguay.


Fuente: http://brasildefato.com.br/content/comunidade-kaiow%C3%A1-guarani-sofre-massacre

martes, 15 de noviembre de 2011

La verdad nos hará libres

Este blog quiere ser un espacio para denunciar situaciones que violen los derechos de las personas. de los pueblos, de la naturaleza, es decir, cualquiera situación que impida la realización del ser humano, del cuidado de la creación y del desarrollo de los pueblos.